
Todos buscamos a esa persona que sea nuestro refugio; ese espacio seguro en el cual respirar después de un día agotador. El artista asturiano Mardom acaba de presentar «ALGUIEN A QUIEN ESPERAR«, una canción que utiliza el sonido del indie-funk para hablar de algo que nos afecta a muchos: la obsesión con la productividad y la falta de conexiones reales que sirvan de apoyo.
Vivimos en una sociedad deshumanizada donde parece que solo vales por lo que produces o lo que proyectas en una pantalla. Mardom refleja ese contraste de un entorno cercano y tranquilo como Asturias a una ciudad como Madrid, donde el tiempo pasa deprisa y parece importar más la imagen que la persona. Aquí, el tema se convierte en una especie de crítica a un sistema que espera que estemos al cien por cien todo el tiempo.
En medio de una sociedad que mide el valor en rendimiento, imagen o validación externa, esta canción recuerda algo básico: todos buscamos lo mismo. Alguien que esté. Alguien que espere. Tras un día intenso en la ciudad, lo único que realmente nos sostiene es nuestra red de apoyo; esa persona con quien puedes permitirte el lujo de, simplemente, ser. Como bien dice el mensaje del tema:
«Cuando uno siente que se rompe y que a la vida no le importas, esa persona aparece y te ayuda a reconstruirte».

Escuchar este lanzamiento ahora que empieza a asomar el sol de primavera es casi inevitable. Con influencias de bandas como Parcels o Half Alive, el single mezcla el pop nacional con una base sólida de Soul y R&B, convirtiéndose en la música ideal para un paseo o un día de picnic.

Este single es el adelanto de su próximo EP, titulado «PRISA». Tras una gira nacional con su álbum debut, Mardom parece haber encontrado su sonido definitivo, uno donde la riqueza del jazz convive con estribillos pegadizos. Según el propio artista, aunque está orgulloso de sus inicios autodidactas, es ahora cuando siente que está haciendo la música que siempre quiso hacer.
Si buscas un respiro en medio del caos, «ALGUIEN A QUIEN ESPERAR» es la señal necesaria para bajar las revoluciones.
Para seguirle la pista:
- Si quieres entender de dónde viene: Escucha «Ayaiyayé» o «Enero«, de su primer disco.
- Si quieres saber hacia dónde va: No te pierdas «CASI TARDE«.
Alguien a quien esperar no solo funciona como canción, sino como recordatorio. En un mundo que no para, quizá lo más valioso siga siendo eso: tener a alguien —o ser alguien— que valga la pena esperar.

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