Un debut que mira de frente a la vida adulta

Igual Me Matas irrumpen con Para entrar a vivir, un primer álbum que pone sobre la mesa algunas de las inquietudes más reconocibles de la generación millennial: la ansiedad, el ghosteo, la nostalgia, la precariedad y la sensación constante de ir tarde a todo. Desde el primer momento, la banda deja claro su enfoque: hablar desde lo cotidiano, sin filtros ni metáforas innecesarias.

“Son cosas que nos pasan por la cabeza en el día a día. Somos personas como la gente que nos escucha”, explican. “Es un catálogo de lo que somos ahora mismo”.

Un disco que no pretende adornar la realidad, sino describirla tal y como es: directa, incómoda y, a veces, agotadora.

Rock contemporáneo para problemas contemporáneos

En un panorama donde el rock a menudo ha quedado anclado en temáticas más clásicas, Igual Me Matas reivindican otra mirada. La banda reconoce que su intención fue precisamente abrir ese espectro: hablar de temas como el ghosting, la vivienda o la saturación emocional desde un lenguaje actual.

“Quizá el rock se ha quedado un poco en los tópicos. Nosotros queríamos hablar de lo que nos preocupa hoy”, explican.

El resultado es un sonido que mezcla rock, punk y stoner, pero con una narrativa totalmente contemporánea.

“Airbnb”: gentrificación, ironía y un piso de 30 metros

Uno de los puntos centrales del disco es Airbnb, tema que aborda la crisis de la vivienda en ciudades como Madrid desde una perspectiva irónica y directa. La canción nace de una realidad compartida: alquileres imposibles, espacios reducidos y la transformación de barrios en zonas turísticas.

“Al final la música llega más a la gente. Aunque no te fijes en las noticias, una canción se te queda ahí, dando vueltas”. “Todas las canciones tienen algo de nosotros. Vivimos situaciones muy parecidas a las que contamos”.

En Igual Me Matas, la ironía no es solo un recurso estilístico, sino una forma de resistencia emocional. “Es reír o llorar. Hay cosas que no puedes arreglar, así que mejor reírte de ellas”. Esa mirada atraviesa todo el disco y conecta con una sensación generacional: la necesidad de compartir el malestar para hacerlo más llevadero.

El grupo apuesta por un lenguaje frontal, sin grandes metáforas ni artificios. “Buscamos la mejor frase para decir exactamente lo que queremos decir. Y si tiene ironía, mejor”. Esa claridad convierte sus canciones en relatos reconocibles, casi conversaciones cotidianas convertidas en rock.

Ghosting, Bad Bunny y experimentación

En temas como Ghosteo, la banda aborda la desconexión emocional en un mundo hiperconectado. El propio grupo reconoce que la canción nace de una experiencia compartida.

“Hemos sido ghosteados los cuatro. Y eso también influye en cómo escribimos: más directos, más claros”. Más allá de lo personal, la reflexión se amplía a lo colectivo: la falta de silencio, el exceso de estímulos y la dificultad para gestionar emociones en la vida digital actual.

Una de las sorpresas del proyecto es su versión de Baile Inolvidable de Bad Bunny, un ejercicio que cruza mundos aparentemente opuestos. “Es una canción increíble. Queríamos llevarla a nuestro terreno y jugar con ese reto”. Lejos de etiquetas, la banda reivindica la libertad creativa. “No hemos puesto barreras a nada. Si funciona, funciona”.

El grupo, formado por músicos con trayectorias previas en bandas como Royal Flash o Los Moros, reconoce que este proyecto les ha permitido explorar nuevos caminos. Desde el uso del autotune hasta nuevas formas de composición, Igual Me Matas se construye desde la experimentación. “Ya había una semilla de hacer algo más actual. Solo había que darle forma”.

Un universo visual construido en equipo

El videoclip de Airbnb, dirigido por Anna Nadzión, ayuda a reforzar el concepto del álbum. “Su cabeza funciona a mil por hora. Teníamos una idea abstracta y ella la bajó a tierra”.

El resultado es un imaginario visual que traduce la ironía de la canción en imágenes y convierte el propio espacio del grupo en parte del relato.

Un disco pensado para el directo

Para entrar a vivir está concebido para crecer en el escenario. “Las canciones suenan como las imaginamos desde el principio. El directo es donde realmente cobran vida”.

Más allá de la crítica social o la ironía, la banda tiene una idea clara de lo que quiere lograr. “Que alguna canción se te quede en la cabeza. Que la tararees días después”.

Con el debut recién publicado, Igual Me Matas ya piensan en su siguiente etapa: más conciertos, festivales y nuevas canciones en el horizonte. “Esto no se ha acabado. Hemos estado componiendo desde el principio y seguiremos”.

Posted in

Deja un comentario