«Quiero ser la voz de quienes no se atreven a hablar»
La artista bogotana convierte el miedo al rechazo, los sentimientos no correspondidos y la vulnerabilidad en una canción pop tan nostálgica como luminosa. En conversación con La Onda Emergente, Nela Angarita revela la historia detrás de «Léeme la mente», su nuevo sencillo.
«Léeme la mente«, el nuevo sencillo de Nela Angarita, surge justamente del espacio entre una despedida y el seguir enamorado: cuando todavía quedan palabras por decir, pero ya no existe el momento para hacerlo.
La artista bogotana continúa consolidando un universo sonoro donde el pop en español, el R&B y el bedroom pop sirven como refugio para quienes sienten mucho, pero hablan poco. En esta ocasión, transforma uno de los sentimientos más universales —desear que alguien adivine lo que sentimos— en una canción luminosa, delicada y profundamente honesta.

Una canción nacida entre un adiós y un nuevo comienzo
Aunque muchos podrán identificar «Léeme la mente» con la ilusión de un crush, para Nela la historia comenzó en un momento mucho más complejo de su vida.
Después de terminar una relación, quedó con la sensación de que aún existían conversaciones pendientes. «Quería que me leyera la mente para poder hablar y hacer las cosas bien, pero al mismo tiempo sabía que esa conversación ya no iba a pasar. Era aceptar que ya no se podía y que había que seguir adelante.»
Curiosamente, la canción también terminó reflejando el inicio de una nueva historia de amor. En la que ambas personas sentían cosas que ninguno era capaz de expresar con palabras. Ese contraste convirtió a «Léeme la mente» en una canción que habla tanto de lo que nunca se dijo como de todo aquello que se siente antes de atreverse a decir «me gustas».
El miedo al rechazo sigue siendo el mismo
Aunque vivimos en una época donde hablar de emociones parece más normal que nunca, aún existe un miedo profundo a ser rechazado.
«Siempre va a estar esa inseguridad de pensar: ‘¿Y si me dice que no le gusto? ¿Y si le gusta alguien más?’. Pero creo que vale la pena correr el riesgo y decir las cosas.»
Paradójicamente, reconoce que «Léeme la mente» nació precisamente desde el lugar opuesto: el de quedarse en silencio. La canción no pretende dar respuestas, sino dejar abierta la pregunta: ¿vas a atreverte o vas a seguir esperando que alguien adivine lo que sientes?
Uno de los aspectos más interesantes del proyecto de Nela es el contraste entre la emoción que cuentan sus letras y la energía de sus producciones. Aunque habla de desamor, nostalgia o inseguridades, sus canciones nunca buscan quedarse en la tristeza. «La idea de Nela siempre ha sido brindar un lugar seguro para esas situaciones que no son tan chéveres. Que la gente diga: ‘Bueno, voy a bailar llorando’.»
El universo soñador de Nela
Musicalmente, «Léeme la mente» también representó un reto. La canción comenzó a escribirse hace más de un año, cuando Nela todavía vivía en Colombia. Más adelante, el proceso continuó a distancia mientras ella estaba en Madrid, hasta encontrar la versión definitiva junto a Andrés Caicedo, Miguel Manrique y Nicolás Contreras.



Durante ese tiempo terminaron de construir una identidad sonora que inicia a resultar reconocible. Pads envolventes, armonías, guitarras delicadas, melodías agudas y una atmósfera etérea forman parte de un universo que la propia artista describe como dreamy, rosado y romántico.
«Léeme la mente» también representa un nuevo capítulo dentro del universo que Nela ha venido construyendo en los últimos lanzamientos. Mientras que su sencillo anterior, «Y Aunque Quisiera», retrataba la ilusión de un amor correspondido e idealizado, esta nueva canción se adentra en las dudas, los silencios y la incertidumbre de quienes no se atreven a expresar lo que sienten. Y la historia continuará muy pronto con «Madrid», su próximo lanzamiento, una canción que la artista terminó de escribir junto a Itziar Aramburu durante su paso por España y que promete seguir explorando ese universo íntimo, soñador y emocional que caracteriza su propuesta.
«Quiero ser la voz de quienes no pueden hablar»
Más allá de la experiencia personal, Nela espera que la canción encuentre nuevas historias en quienes la escuchan. De hecho, cuenta que una pareja cercana terminó dedicándose «Léeme la mente» porque ambos sentían exactamente lo mismo, pero ninguno se atrevía a decirlo. «Qué bonito es poder ser la voz de los que sienten que no pueden alzarla.»
Para la cantante, ese es precisamente el objetivo de su proyecto: convertir emociones difíciles de expresar en canciones con las que otras personas puedan sentirse acompañadas.
Escribir canciones también implica aprender a ser vulnerable
Uno de los mayores aprendizajes de este proceso ha sido descubrir que escribir sobre emociones íntimas no siempre resulta sencillo. Nela reconoce que muchas veces necesita otros ojos para organizar todo lo que siente.
Por eso destaca el trabajo junto a Andrés Caicedo, Miguel Manrique y Nicolás Contreras, quienes la ayudaron a convertir ideas dispersas en una historia coherente. Además, asegura que también ha descubierto algo sobre el público.
«No es tan fácil para la gente admitir que se siente identificada con estas situaciones.»
Canciones donde se reconoce un error propio o donde se habla del miedo, la culpa o la inseguridad suelen ser difíciles de aceptar públicamente, aunque muchas personas las vivan en silencio. Y quizás ahí reside la fuerza de su propuesta: hacer visibles emociones que normalmente preferimos esconder.
Si tuviera que resumir «Léeme la mente» en solo tres palabras, Nela no duda. «Vulnerabilidad, fucsia y romanticismo.»
Tres conceptos que encapsulan una canción pensada para quienes alguna vez esperaron que alguien les leyera la mente cuando, en el fondo, solo necesitaban encontrar el valor para hablar.

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