La artista madrileña Sofy Norcross presenta Todo es circular, un EP de seis canciones en el que combina indie pop, synth pop y electrónica para hablar de inseguridad, cambio y de aprender a convivir con aquello que no podemos controlar.

Sofy Norcross empezó casi sin plantearse que estaba empezando. Su primer EP, Farewell Messages, reunió cuatro canciones que había escrito desde un lugar muy íntimo y que durante un tiempo permanecieron guardadas en su habitación. Publicarlas, recibir una buena respuesta y comenzar a tocar en directo hicieron que aquel experimento terminara convirtiéndose en un proyecto artístico.
Dos años después, Sofy regresa con Todo es circular, un segundo EP que conserva esa mirada personal, pero que nace desde un lugar distinto: esta vez las canciones fueron creadas sabiendo que serían escuchadas, producidas y llevadas al escenario.
“Las canciones siguen teniendo una parte muy personal, pero esta vez han nacido pensando desde el principio en que iban a ser compartidas con un público”, explica.
Todo es circular: aceptar que nada permanece igual
El concepto que da nombre al EP apareció prácticamente desde que Sofy escribió la canción “Todo es circular”. La idea parte de algo sencillo: la vida cambia constantemente y los momentos buenos y malos terminan pasando.
El disco construye precisamente ese recorrido. Comienza desde un lugar más negativo y avanza hacia una aceptación progresiva de la incertidumbre. Canciones como “¿Hay algo malo en mí?” exploran la comparación y la inseguridad, mientras que “Sin Arnés” habla de la decepción después de haber confiado en alguien. El tema que da nombre al proyecto aparece desde una mirada más conciliadora.
Pero la circularidad no se queda únicamente en las letras. Sofy quiso trasladarla también a la composición y producción del EP, conectando canciones entre sí e incluso haciendo que la última y la primera enlacen musicalmente.


“Todo cambia y, aunque a veces volvamos a encontrarnos en lugares parecidos, nunca lo hacemos exactamente de la misma manera”.
La idea también refleja algo con lo que la propia artista reconoce seguir lidiando.
“Realmente lo llevo fatal, odio la incertidumbre”, admite. Hacer la canción se convirtió, precisamente, en una manera de aprender a aceptar que no todo puede estar bajo control.
Del folk a una producción más electrónica
Si Farewell Messages apostaba por una producción más sencilla, en este nuevo trabajo Sofy Norcross quería experimentar.
Junto al productor Marcos Cano, comenzó a desarrollar una mezcla entre la sensibilidad folk que ya estaba presente en sus composiciones y recursos procedentes de la electrónica, el synth pop y el indie pop.
Artistas como Phoebe Bridgers, Bon Iver, Lana del Rey o Gracie Abrams siguen formando parte de sus referencias, aunque durante los últimos años también ha vuelto la mirada hacia propuestas de la escena española como Amaia, Rusowsky, Carlos Ares, Guitarricadelafuente o pablopablo.
De ellos le interesa especialmente la capacidad de utilizar producciones menos convencionales sin perder la emoción de las canciones. Ese equilibrio entre delicadeza y experimentación empieza a definir también el sonido propio de Sofy Norcross.
Entender la música también forma parte de crearla
Detrás del proyecto hay además una relación con la música que va más allá de la composición. Sofy es musicóloga, técnica de sonido, pianista y profesora de música.
Lejos de sentir que esa formación limita su creatividad, la considera una herramienta.
“Creo que el conocimiento es poder”, señala.
En “¿Hay algo malo en mí?”, por ejemplo, quería que una sección de la canción se volviera más oscura y utilizó conscientemente recursos armónicos para conseguirlo. No significa que componga pensando permanentemente en teoría musical, pero conocerla le permite entender qué decisiones puede tomar cuando busca provocar una emoción determinada.
Su proceso, sin embargo, suele empezar de una forma mucho más intuitiva: sentarse al piano, encontrar algunos acordes y comenzar a cantar encima.
Curiosamente, reconoce que las canciones aparecen con más facilidad cuando atraviesa emociones más difíciles. Aunque Todo es circular también le ha permitido descubrir otra forma de crear: las canciones menos dramáticas le han dado más espacio para jugar con la producción.
Encontrar un lugar propio también sobre el escenario
El próximo 24 de octubre, Sofy Norcross presentará el proyecto en Madrid con un concierto acústico, antes de publicar el EP completo el 5 de noviembre.
También ahí sigue explorando quién quiere ser como artista.
Después de probar formatos con banda, ha encontrado mayor comodidad en una propuesta acústica donde la conexión con el público ocupa el centro. Sus referencias actuales para el directo incluyen a artistas como Amaia o Carmen Lancho.
Más que construir un espectáculo alrededor de las canciones, busca generar un espacio donde el público pueda reconocer algo propio en ellas.
“Para mí la música siempre ha sido una forma de entender lo que me pasa y de sentirme acompañada”.
Todo es circular: no ofrece respuestas definitivas sobre la inseguridad, el miedo o el cambio, sino que nos recuerda que ninguna etapa dura para siempre. Y que volver al mismo lugar no significa necesariamente volver siendo la misma persona.

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