Poeta Moderno, el nuevo sencillo del cantautor panameño Carlos Méndez, parece que pide que bajemos el ritmo: con una voz suave, una melodía etérea y una atmósfera casi espacial que por momentos se siente como una canción para escuchar con los ojos cerrados.

Pero detrás de esa calma hay una reflexión bastante directa sobre cómo vivimos, sentimos y nos relacionamos en la era de las redes sociales. Méndez habla de una sociedad donde la inmediatez, los likes y los filtros parecen haber ocupado el lugar de algunas de las cosas más básicas: escribir, pensar, amar o simplemente estar.
¿Qué significa ser un poeta moderno?
“Hoy en día no se escribe, no se piensa, no se ama, no se besa por buscar quién nos ve”, canta Méndez. Y quizá esa frase resume el punto de partida de Poeta Moderno: preguntarnos cuánto de lo que hacemos nace realmente de nosotros y cuánto está condicionado por la mirada de los demás.
La canción habla de los corazones, de compartir, de guardar publicaciones y de esos filtros que, como dice su letra, “quitan del humano lo que no se quiere ver”. No es difícil reconocerse en esa crítica. Vivimos en un momento en el que mostrarse tal y como uno es puede dar más miedo que construir una versión editada de nosotros mismos.
Y ahí es donde la canción nos parece especialmente interesante. ¿Qué poetas modernos conocemos hoy que busquen hacer sentir algo a otra persona y no simplemente conseguir su validación? Quizá ser un poeta moderno tenga menos que ver con escribir sobre el presente y más con atreverse a decir algo verdadero en medio de tanto ruido.


Una canción construida desde la colaboración
Poeta Moderno nació a partir de la amistad entre Méndez y David Román, autor de la letra. Román, conocido también por haber escrito La Medicina, interpretada por el maestro Osvaldo Ayala, llevó sus textos al cantautor, que se encargó de musicalizarlos e interpretarlos.
La producción estuvo a cargo de George Barroso en Ilícito Studio y cuenta con los teclados de David Caparó, colaborador habitual de Méndez. La dimensión visual del proyecto también parte de otra colaboración: la portada está basada en una obra del artista plástico panameño Arístides Ureña Ramos.
Después de más de 15 años de carrera y cinco producciones publicadas, Carlos Méndez suma así una canción que se aleja de la velocidad de las redes para hablar precisamente de ellas. Una canción suave para una reflexión incómoda: en un mundo donde todo está diseñado para ser visto, quizá todavía haya algo de valor en hacer algo simplemente para sentirlo.
Poeta Moderno ya está disponible en plataformas digitales.

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